El regalo de ser mentor

El regalo de tener un excelente Mentor

Durante mi niñez y la primera etapa de mi adolescencia, practique un deporte que se llama Patinaje Artístico, para mí patinar, era la sensación más hermosa de libertad, sintiendo todo mi cuerpo en movimiento, el aire sobre mi rostro, mi espíritu volando era una sincronía perfecta, amaba patinar.

Recuerdo que cuando tenía 11 años llegó un nuevo entrenador, lo conocía porque lo había visto patinar y mi admiración por él, era muy grande, así que estaba completamente feliz.

Lo que no sabía, era que iba a entrenarme con una persona que, de una forma poco común, sacó lo mejor de mí.

Él no hablaba, gritaba, recuerdo como mi mamá me preguntaba si me sentía bien con su forma de enseñar y yo le decía que sí.

En ese entonces era supremamente tímida y sensible, lloraba casi por cualquier cosa, lo curioso, es que recuerdo que, a pesar de su elevado tono de voz, nunca sentí ganas de llorar, si no que, por el contrario, sentía una fuerza interna inmensa de ser mejor cada día.

Recuerdo que había un campeonato unos pocos meses después de su llegada, sin embargo, no nos permitió ir, porque dijo, que no estábamos listas, yo confiaba plenamente en lo que él decía, así que soñaba con el siguiente campeonato.

En patinaje hay dos modalidades figuras y estilo libre, este último es el más reconocido porque es cuando haces saltos y giros. Aquí recuerdo aun como me tomaba de la mano y hacía que patinara más rápido  para alcanzar mayor altura y estabilidad en el salto, sin embargo, para mí era terrible, entenderás que si vas en patines, el incremento de velocidad hace que tu miedo sea proporcional, así que el solo me soltaba justo antes de saltar para que no frenará y gritaba «salta» lógicamente saltaba con un susto terrible, pero lo hacía, a veces me caía, y él solo decía, párate, así que me paraba y volvía a empezar la función.

Preparándonos para la próxima competencia estábamos planeando que saltos iba a tener en mi programa corto, que es como la primera fase para clasificar. En una parte de él debía hacer una combinación de un salto doble (dos vueltas en el aire) uno sencillo (una vuelta en el aire) y terminar con otro salto doble que se llama flip. 

En patinaje este salto es uno de los de mayor dificultad, así que cuando él me propuso esta combinación, solo pensé que estaba loco que ni en sueños podría hacerla.

Inicialmente le dije le dije que no creía que fuera capaz de hacerlo, él solo me miro y me dijo, a que, si puedes y vas a imaginar visualizando cada noche antes de dormir, como lo haces perfecto.  

La verdad, las primeras semanas solo podía imaginar los golpes que me iba a dar, por supuesto, me caí muchas veces.

Hasta que un día en medio de los gritos y de decirme que la virgen no se me iba a aparecer para que me hiciera el milagro, esto que empecé creyendo que era imposible, se volvió una realidad, caí de PIE al terminar la combinación y la emoción fue tan grande, que sentía que mi corazón quemaba por dentro.

Finalmente llegó el día del torneo para clasificar a los nacionales y llegó el gran momento de hacer esta combinación, salió perfecta y ahora que lo pienso, John mi entrenador, tuvo que haberse sentido más feliz que yo, esto lo digo, porque cada a vez que un consultante da un paso hacia su sanación interior, me siento infinitamente feliz.

En conclusión, este maravilloso entrenador se convirtió en un mentor para mí, pues con su método conseguí confiar en mí misma, enseñándome que, con poder interior, determinación y disciplina, todo es posible.

A continuación te comparto tres claves para tener en cuenta al momento de trabajar con un mentor.

  1. Cuando el alumno está listo, el maestro aparece: esta es una frase que he escuchado desde hace muchos años, porque cuando tu corazón está listo para recibir la información necesaria para crecer en tu propósito, la persona indicada aparece.
  2. El compromiso de un Mentor es acompañarte en tu proceso de crecimiento, para que tu descubras que es lo mejor para ti.
  3.  Valores que no vayan en contra de los tuyos, es decir que los métodos que esta persona usa pueden ser poco convencionales, sin embargo, es muy importante que estos vayan en línea con lo que tu eres y crees. 

Con amor, 

Paola Vargas | Mentora Integrativa de Vida

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